samedi 1 août 2020

historia de una avión

Yo nunca me quedé mirado aviones. Creo que solo perdí uno. Las únicas señales que no vi son las de tu adiós, Miguel.  Y sin embargo en cada uno de esos viajes siempre hubo naufragios, y todos los gané. Porque entendí que el territorio no se gana con un trozo de papel, sino con unas manos que lo han acariciado, y envejecieron un poquito con sus grietas. Una vez soñé que seria fisioterapeuta, y lo soy sin que sea parte de mi identidad. El secreto de los verdaderos sueños es quien eres sin ellos. Ellos solo son el barco que te ayuda a navegar y ser experta marinera. Ellos te arrojan al mar, ese mismo mar que te arranca la vida de un grito cuando entre tanta marea, renuncias a tantas cosas...como a ver morir a tu padre. Si solo hubiera podido darte la mano, gritarte que no te vayas, aferrarme a tu pecho oyendo por ultima vez como late... Si solo hubiera podido mirarte a los ojos de una manera tan intensa y tan llena de amor y de ti, que entenderías todas la gracias que te debo. Pero no pude, porque la vida me atrapó viviendo. En uno de esos sueños en los que construirse, a veces, parece tan caro. Y es ese sueño también el que me ha mantenido en pie.
Recuerdo con fuerza el dia que te pedí ayuda para poder estudiar fisioterapia, y no dudaste. Tambien el dia que recibí por correo la puerta de embarque, y fuiste mi primer abrazo. Un abrazo que para mi era vida hacia delante y a ti, te congelaba el aliento, porque tu niña, se iba de nuevo. Y ahora, que te fuiste tu, no puedes tener mi abrazo porque lo perdí en el mar. Pero pienso ir a buscarte. Pienso encontrarte en todos y cada uno de los Migueles que no conocí, en los árboles y las raíces de bambú, en todos los bares, y todas las montañas que huelan a valle de Guadarrama. Y te veré en los ojos de mis hijos, porque no hay otra manera de tener más de ti, que más vida.

Porque la vida ha venido de nuevo a pillarme por sorpresa y para quedarse. Porque no quiero que tu frente y tus manos se borren aquí, ni se hagan cicatriz, sino cuento. 
Todos y cada uno de los días que te debo, me voy a beber a pedazos. Y brindaré por ti, y por todos tus errores. Me bendijiste, Papá. 

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire